El país más bello :  Poesía
Inicio Novedad Pintura Poesía Sobre juanbielsa.com
  Castellano A        Castellano B           Aragonés A        Aragonés B           Català A        Català B

          Índice   »   Geografía poética

 


Geografía poética  ( I )

Siempre me fascinaron los mapas. Creo que en los tiempos en que mi vida y mis recuerdos son una niebla escandalosamente lejana, ya viajaba entre mapas llenos de nombres misteriosos y colores. Tenía, pongamos, doce años, y antes de dejar la casa de los arrabales lindantes con los campos, camino de la escuela, almorzaba pan untado con mantequilla con el atlas frente a mí, completamente absorto en las superficies de encanto de una Tierra poética.

Mi viejo atlas de tapa dura era un compañero inseparable. En los momentos más inesperados y en los lugares más inusuales, siempre estaba allí, disponible, para ofrecerme gratuitamente nuevas maravillas. Y antes de acostarme tenía por costumbre abrir algunas de sus amplias y acartonadas páginas, al azar, como es costumbre entre musulmanes hacer con el Corán, y dejar que los navíos de la fantasía me condujesen a lejanías sugeridoras. Y cuando me iba venciendo el sueño, apagaba las luces y dejaba en la mesilla mi preciado tomo, abierto, con el cuidado afectuoso de quien ama los libros. Era entonces cuando se alumbraban, majestuosas, las luces de aurora de todos los puntos cardinales, y reseguía costas y avistaba islas, atravesaba océanos azules, contemplaba la maciza fachada marítima del Brasil, o me perdía en las soledades de los golfos patagónicos, como un nuevo Magallanes modesto y feliz, buscando abarcar, como un navegante de los sueños, la redondez de la Tierra.


Juan Bielsa


 


Geografía poética  ( II )

En el colegio formaba parte de ese selecto grupo que existe, creo, en todos los colegios, amante de la geografía y lo lejano, y cuyos miembros conocen, por ejemplo, correctamente pronunciadas, las capitales de Honduras o la República Malgache, o la altura exacta del Kilimanjaro o del Popocatépetl. Si el profesor nos pedía, en algún examen, cuatro ciudades de la ex Yugoslavia y cuatro de la ex Checoslovaquia, nosotros doblábamos la cuota y hasta las ubicábamos en los mapas que nosotros mismos dibujábamos, cosas que el profesor penalizaba, porque afirmaba _no sin su parte de razón_ que sólo se nos pedían cuatro ciudades de cada país, y nada más.

Ya entonces tenía bien perfilados y perfectamente almacenados en la cabeza los contornos de todas las costas de la Tierra, el zigzaguear de ríos y afluentes, el trazado extraño de las fronteras políticas, o la situación y la importancia relativa de las ciudades. Hoy podría afirmar, para desgracia y escarnio de mi atiborrado cerebro, que guardaré en la cabeza el equivalente a un par de tomos de una enciclopedia geográfica. Podría, de memoria, dibujar con suma fidelidad la costa de América del Sur desde la isla de Marajó hasta la Tierra del Fuego, y aunque el navío de la memoria tendría alguna vía de agua al intentar, una vez doblado el cabo de Hornos, hacer lo mismo ascendiendo por los archipiélagos del sur de Chile, a partir de Chiloé me sentiría de nuevo rey de la línea del horizonte, y me causaría desazón, ya en las costas del Perú, olvidarme del nombre de alguno de sus islotes.


Juan Bielsa


 




Nota.- Los textos incluidos son traducciones al castellano hechas por el autor a partir de los originales en aragonés.


 

 

juanbielsa .com     Pintura contemporánea y poesía
Inicio  l   Novedad  l   Pintura  l   Poesía  l   Sobre juanbielsa.com
Copyright © Juan Bielsa. Todos los derechos reservados.
Política de privacidad